Los microelementos múltiples o micronutrientes son nutrientes esenciales que las plantas necesitan en pequeñas cantidades, pero cuya función es decisiva en los procesos metabólicos y fisiológicos.
Entre ellos destacan el hierro (Fe), zinc (Zn), manganeso (Mn), cobre (Cu), boro (B) y molibdeno (Mo).
Aunque su presencia en el suelo suele ser baja, son indispensables para la fotosíntesis, la floración, la formación de frutos y la asimilación de otros nutrientes como el nitrógeno o el potasio.
Cuando alguno de estos elementos falta, aparecen síntomas como clorosis, deformaciones o retrasos en el crecimiento, reduciendo la calidad y el rendimiento del cultivo.
Por ello, los fertilizantes con microelementos múltiples son una herramienta eficaz para mantener el equilibrio nutricional y maximizar la productividad vegetal.
Los fertilizantes con micronutrientes combinan varios elementos menores en una sola formulación, ofreciendo una nutrición completa y equilibrada para los cultivos.
Sus principales beneficios agronómicos son:
Además, estos fertilizantes pueden aplicarse por vía foliar o radicular, garantizando una absorción rápida y homogénea en cualquier fase del ciclo vegetativo.
Los microelementos múltiples pueden encontrarse en diversas presentaciones adaptadas a las necesidades del agricultor:
La elección depende del tipo de cultivo, las condiciones del terreno y los síntomas de carencia observados.
Cada microelemento desempeña un papel específico dentro del metabolismo vegetal:
Su combinación equilibrada en un mismo fertilizante asegura mayor eficiencia, uniformidad y vitalidad en el cultivo.
En ARTAL, desarrollamos fertilizantes con microelementos múltiples formulados con agentes complejantes de alta estabilidad, que facilitan una absorción rápida y segura tanto por vía foliar como por fertirrigación.
Nuestro producto Microponic destaca por su equilibrio de micronutrientes esenciales, hierro, zinc, manganeso, cobre, boro y molibdeno, diseñados para prevenir y corregir deficiencias múltiples y mejorar la calidad de los cultivos.
Su aplicación regular estimula el metabolismo vegetal, potencia la coloración y uniformidad del fruto y contribuye a una nutrición completa, eficiente y sostenible.